9/8/26

TRABAJO EN PROCESO. . .

Hace años compartí con todos vosotros un sueño que tuve... Y que sigo teniendo. Nunca se ha ido. A esto me refiero. Han pasado varios años y dicho sueño sigue congelado. Buena parte del motivo por el que nunca ha terminado de despegar -vaivenes laborales y de la vida cotidiana aparte- es mi autoexigencia; el pensamiento sostenido de que nunca conseguiría el nivel, estilo o fluidez necesarios para llevar a buen puerto el proyecto; al puerto que yo quiero al menos... Tal vez sean mis referentes más admirados (Buscema, Adams, De la Fuente, Colan...), que muestran patrones a los cuales yo no puedo llegar, aunque también es cierto que yo busco mi estilo propio, sin ninguna intención de tratar de imitar a ninguno de estos referentes.

Por A o por B, dicho proyecto sigue en el limbo, a la espera de ser tomado con la fuerza necesaria para acometerlo de verdad, o mejor dicho, de ser dibujado, puesto que lleva tiempo escrito, extrapolado a guión de cómic, distribuidas todas las páginas y delineadas todas y cada una de las viñetas... Y ahí me detuve, a falta de empezar a dibujarlo de verdad.

Pero recientemente me encontré -aunque quizá debería decir que la idea fue mía- con la posibilidad de realizar un cómic humorístico corto para una revista de futura creación que yo mismo propuse, y que, aunque todavía no tiene el visto bueno definitivo, yo ya me lancé a la creación de dicho cómic.

Dicho todo esto, únicamente quiero compartir con todos vosotros la primera página del cómic (Falta el título de cabecera, que será añadido digitalmente más adelante). Un cómic al cual, al contrario que en el caso del famoso proyecto congelado, me he lanzado de cabeza, sin buscar ningún estilo concreto, sin buscar ninguna excusa, dibujando lo que me ha dado la gana y disfrutando con ello, sin más, dejando fluir el estilo con el que siempre había dibujado (cuando todavía dibujaba con regularidad, hace varias décadas). Tal vez después de esta experiencia enriquecedora me anime a comenzar a dibujar, al fin, mi proyecto más personal, o tal vez alguna otra cosa... Veremos.



6 comentarios:

Anónimo dijo...

Felicidades por cumplir con tu sueño

Mo Sweat dijo...

Muchas gracias.

Folk dijo...

Hola Mo, pues la verdad es que no está nada mal, tiene un estilo y consigues una atmosfera, algo no tan facil como pueda parecer en un principio, como bien debes saber es evidente que si sigues adelante con el proyecto iras viendo mejoras, y por lo general cuando vas por paginas mas adelantadas, igual vuelves de nuevo a hacer retoques en la primera...

Pero estoy seguro que podrías hacer una novela grafica en esa linea, todo es proponerselo, y alguien con una cultura comiquera como la que tú tienes eso tambien lo puedes aplicar a los trabajos artisticos que quieras sacar adelante...animos y un saludo!!!

Mo Sweat dijo...

Muchas gracias por tus palabras, Folk.

Lo de volver a hacer retoques a páginas anteriores es inevitable, creo.

Anónimo dijo...

Seré breve, Mo: ¡Nada de retoques!
Por propia experiencia te lo digo.
Hace años comencé a dibujar una historia poniendo en práctica lo aprendido en la Escuela de Artes...y el libro de Buscema, por supuesto!!! Y la cosa, en principio, no iba mal.
Por eso, me calenté, y la historia que iba a ser de doce páginas se me fue yendo hacia las treinta y pico.
Entonces comprobé que las últimas páginas eran mucho mejores que las primeras...y me decidí a repetirlas. Peeero no me bastó con mejorar el dibujo; también quise mejorar la narrativa y al hacer tantos cambios, tuve que cambiar cosas también en las últimas páginas.
Resumo: Tengo cincuenta y pico páginas a medio entintar y otras muchas abocetadas que cuando las he mostrado (tan sólo a dos personas) me han puesto roja la nuca a pescozones al grito de "¡¡Termina esto de una vez!!".
Termina la historia. Y si al final no quedas muy convencido, haces otra y ya está.
Mi historia eran (en un principio) los últimos tres días de vida de Robert Erwin Howard.
Un saludo, Mo!!!
Jorge de Asturias.

Mo Sweat dijo...

Saludos, Jorge.

Pinta bien lo que cuentas de esa historia... Los que somos perfeccionistas (dentro de mis limitaciones lo soy), tendemos a eso con frecuencia. Pero hay un momento en el cual debes decir: ¡Ya! ¡Hasta aquí! Y dejar esas páginas en un cajón para no volverlas a ver en varios días.

Me gustaría poder ver ese trabajo tuyo algún día, en algún sitio...

Solo me queda decir: ¡¡Termina esto de una vez!!.