"Esta noche Dios se ha disfrazado de jugador de baloncesto"... Esta frase fue pronunciada por
Larry Bird el 20 de Abril de 1986, tras el segundo partido de primera ronda de playoffs de la NBA que enfrentaba a su equipo, los Boston Celtics, contra los Chicago Bulls de un jovencito
Michael Jordan.
El comentario vino a raíz de la enorme actuación de Jordan, que tras haberse pasado casi toda la temporada en blanco por culpa de una grave lesión, les endosó a los Celtics en aquel partido nada más y nada menos que 63 puntos (récord absoluto de anotación en un partido de playoffs de la NBA, todavía a día de hoy).
Esta frase ha trascendido los tiempos y se ha convertido en una de las frases más míticas, no solo de la historia de la NBA, sino del baloncesto e incluso del deporte en general... ¿Por qué?... Pues por varios motivos. Primero porque Larry Bird, aparte de ser uno de los mejores jugadores de baloncesto de todos los tiempos, no era un tipo propenso a los elogios; más bien era un tipo un tanto odioso y poco afable con la prensa que un día llegó a decir que el único tipo por el que podría llegar a pagar para verlo jugar sería su eterno rival (y amigo),
Magic Johnson; lo cual demuestra cuan grande tuvo que ser la actuación de Michael Jordan para que Larry soltara ese comentario. Segundo porque a partir de ese momento se puede decir que la carrera de Jordan comenzó su ascenso fulgurante que culminó en multitud de títulos, tanto individuales como colectivos, incluido el hecho de que muchos lo consideren como el mejor jugador de toda la historia del baloncesto.
Pues bien, esta frase bien podría ser aplicada, tomándonos ciertas libertades, a Jean Henri Gaston Giraud. Por su tremenda importancia en la historia del cómic. Por su espectacular legado artístico, en sus varias formas y estilos. Por Moebius. Por Gir. Por ser quién sacó a la BD de la monotonía e instauró las bases del dibujo realista en el cómic europeo. Por poner Europa en el mapa de los americanos. Por llegar a ser idolatrado por igual en ambos lados del atlántico, lo cual consiguieron muy pocos. Por sus excentricidades. Por el mejor western de la historia del cómic, que curiosamente no es genuinamente americano. Y por tantas otras cosas que no cabrían en este post...
En algún momento a mediados de la década de los 70, unos diez años antes de que Larry Bird pronunciara tan legendaria frase, seguro que muchos de los fans de Jean Giraud (o Moebius) y varios de los artistas que trataban de imitarlo, a base de introducir multitud de rayitas en su propio arte, llegaron a decir mientras contemplaban alguna obra de Giraud: "Esta noche Dios se ha disfrazado de dibujante de cómics".
JEAN GIRAUD / MOEBIUS (1938 / 2012)
