En el argot propio del cómic americano, se le llama splash page, o simplemente splash, a aquella página que contiene una única y sola viñeta grande que ocupa el total de dicha página. Las splash page existen desde hace muchísimo tiempo en el mundo del comic-book; incluso en la época en que los cómics no acostumbraban a innovar mucho en cuanto a planteamientos gráficos y solían contener un número bastante elevado de viñetas por página. La primera ídem del cómic era a menudo una splash, donde aparte de la única viñeta se incluía el título de la historieta y los créditos.
Durante el asentamiento de la era Marvel de los cómics (dícese de aquella época en que Stan Lee, Jack Kirby y Steve Ditko crearon ese universo que hizo auténtica historia dentro del mundo del 9º Arte), las splash page comenzaron a proliferar en mayor medida dentro de los comic-books y muy especialmente del género de los super-héroes; y no sólo como páginas de inicio de los cómics. Y justo ahí, en esa época, es que debemos comenzar a hablar de las double-splash, el tema que nos ocupa.
Si antes ya hemos definido el concepto de splash page, ahora no es necesario profundizar demasiado en el de double-splash, que como su nombre bien indica, es una splash page doble; o lo que es lo mismo, que en vez de ser una viñeta que ocupa toda una página entera, en este caso debemos hablar de una sola viñeta que ocupa dos páginas enteras formando una auténtica ilustración con todas las de la ley.
Pero cuidado, que la historia del comic-book es muy vasta y repleta de largos caminos poco transitados que se pierden en la noche de los tiempos, con lo cual nos podemos encontrar con alguna double-splash como estas, pertenecientes a la Golden Age del comic-book y al título del Capitán América. Como no podía ser de otro modo, la primera de estas d-splash es del gran Jack Kirby (un Kirby muy primerizo, eso sí), creador gráfico del personaje. La segunda es de Al Averson, uno de los dibujantes que continuaron la labor de Kirby en el título.

Hoy en día, a menudo, es realmente difícil determinar qué página se puede considerar a pleno derecho como una double-splash y qué página no, puesto que la narrativa en los cómics ha evolucionado mucho y es habitual ver viñetas de muy distintas formas y tamaños, algunas de las cuales ni tan solo siguen un trazado horizontal o vertical; cruzando de una página a otra, tomando formas asimétricas o fundiéndose con una onomatopeya, dependiendo de la capacidad innovadora y de las ganas de experimentación del artista en cuestión.
A continuación tenemos unos ejemplos de lo que digo. Son páginas a menudo consideradas por muchos como double-splash, aunque técnicamente no lo deberían ser, puesto que no comprenden una única viñeta que abarque por completo ambas páginas. Son, sin ninguna duda, perfectos ejemplos de lo expuesto un poco más arriba; una viñeta grande que abarca las dos páginas, pero que no las copa por completo, ya que viene acompañada por otras viñetas más pequeñas que la complementan. Los artistas son, por este orden, Marc Silvestri, Frank Robbins, George Pérez y Gil Kane.

Difícil decidir si considerarlas double-splash a pleno derecho. Por lo que a mi respecta, para esta fiesta de las double-splash que vamos a vivir en este blog durante los próximos posts, he tratado de obviar este tipo de páginas, con lo cual la práctica totalidad de las d-splash que vais a poder ver por aquí serán páginas dobles de una sola y única viñeta.
Pero tal y como reza el título del post, no solo de dobles páginas tratará este ejercicio, si no que también nos ocuparemos de sus contrapartidas para las cubiertas de los cómics, las double-covers; esas portadas espectaculares en las que la ilustración del artista en cuestión abarca tanto la portada como la contraportada, erigiéndose en una verdadera y total ilustración.
Con el tiempo y muy especialmente a partir de la llamada era Image del comic-book (principios de los 90), comenzaron a proliferar también las portadas triples (o incluso más...). Ilustraciones que se extendían más allá de portada y contraportada, para continuar en una solapa plegada que al extenderse formaba ilustraciones como las siguientes (Jim Lee, Erik Larsen y Joe Madureira respectivamente):

En el interior de los cómics también se llegó a experimentar en alguna ocasión con triple-splash pages, como en este caso correspondiente a la famosa muerte de Superman, a cargo de Dan Jurgens.

Pero como estos casos de páginas y portadas triples, históricamente, han obedecido principalmente a productos de marketing y no dejan de ser casos muy aislados y curiosos, vamos a dejarlas de lado para centranos en las double-splash y double-covers.
Aquí un ejemplo perfecto de para qué se acostumbra a usar una d-splash dentro de un comic-book. Para mostrar y resaltar un momento álgido de la historia y para crear una viñeta donde prime la espectacularidad y la épica (Jim Cheung).

Y aquí un ejemplo ideal de en qué tipo de ocasiones se acostumbra a usar una d-cover en un comic-book. Para darle un toque distintivo a un cómic que nos trae un momento histórico, épico o especialmente remarcable para la historia de los personajes (Andy Kubert).

Sin mucho más que añadir, os emplazo a los próximos posts de Comic is art, donde vamos a vivir la auténtica fiesta de las double-splash y double-covers. A partir de este mismo momento, dejamos de hablar de lo que son y representan y pasamos a disfrutar de muchas de las mejores páginas y portadas dobles que nos ha brindado la historia del 9º Arte.