Hubo una época en la que renegar de Jack Kirby era buena señal, significaba que eras un "intelectual" del cómic, que no te gustaba la basura-comercial-propagandística-americana. En esa época había que idolatrar a Moebius, a Hergé o a Richard Corben, pero al Rey Kirby no, puesto que era una mierda... bazofia americana para niños tontos.
En esa misma época se respetaba a John Buscema; se decía de él que era un gran artista y que su Conan era maravilloso. Se decía que Big John tal vez había tenido que realizar también algunas tonterías para Marvel, pero que en definitiva era un artistazo y disfrutar de su arte era válido si eras (o pretendías ser) un "intelectual" del cómic.
20 años después, los tiempos cambiaron... de repente Jack Kirby era grande, muy grande... si eras (o pretendías ser) un "intelectual" del cómic (o un gafapasta o como leches lo queráis llamar...), tenías que saber apreciar el legado del Rey; esa gran contribución de Kirby a la historia del 9º Arte y su magnífico Pop Art.
En esta misma época, para poder ser un "intelectual" del cómic a pleno derecho, ya no podías apreciar tanto a Big John Buscema, puesto que había sido un rastrero mercenario del cómic, carente de feeling y que incluso llegó a (¡¡Dios Santo!!) despotricar de su propio trabajo. Su Conan pasaba a ser una mierda comparado al de Barry Windsor-Smith; y para poder llegar a ser un auténtico "gafapasta", tenías que poner a autores como Frank Miller o Alan Moore en una esfera infinitamente superior a la de Buscema, que de artistazo como la copa de un pino, pasaba a ser un buen artesano del cómic.
¿Cual es la opinión correcta, la de hace más de 20 años o la más reciente?... ¿cual es el bueno de verdad, Jack Kirby o John Buscema?... ¿a quién quieres más, a Papá o a Mamá?... ¿quién era más imbécil, el que trataba a Kirby de basura para niños o el que trataba a Big John de artesano mediocre?..... por ahora yo me limito a contestar sólo la última pregunta: para mí, ambos eran igual de imbéciles, ambos igual de cretinos, ambos igual de ilusos... Buena parte de los que opinaban lo primero, se limitaron a unirse a una corriente de la época, impuesta por sectores concretos e interesados, cual hicieron muchos alemanes justo antes de la II Guerra Mundial con el nacionalsocialismo y el antisemitismo... Buena parte de los que opinaban lo segundo, después de despotricar sobre Buscema, encumbraban y glorificaban cómics ilustrados con dibujos que fácilmente podían ser superados en calidad por los de un niño de 10 o 12 años.
Desde mi humilde punto de vista, el auténtico intelectual del cómic, es aquel que sabe apreciar el trabajo de ambos genios y que modas y gilipolleces varias aparte, es capaz de reconocer en su justa medida el legado de dos de los mayores artistas que ha dado el 9º Arte.